Este proyecto surge de la necesidad de separar, almacenar y preservar plantas, un gesto de cuidado que, llevado al extremo, paradójicamente resulta en la destrucción de lo que se pretende conservar. Atrapar, prensar y embalsamar: cuidar como forma de control.
Esta lógica se extiende más allá del acto íntimo de embalar una flor. Se manifiesta a mayor escala en el monocultivo, donde el cuidado agrícola se convierte en un sistema de extracción, y en las dinámicas extractivistas que tratan el territorio como un recurso a preservar solo en la medida en que genera valor. En estos contextos, cuidar también se convierte en una forma de violencia administrada.
Estos son algunos de los resultados del taller “Procesos artísticos: del concepto a la materia”, impartido por Marilyn Boror Bor en satis.FACTORY, Costa Rica, en 2026.
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